Los
participantes del "Primer Encuentro Nacional de
Educación Ambiental y Desarrollo Humano Sustentable",
maestros, profesores de enseñanza secundaria, UTU,
Formación Docente y de la Universidad de la República,
educadores del ámbito formal y no formal, estudiantes,
funcionarios de instituciones públicas y privadas
reunidos en Montevideo, los días 27, 28 y 29 de abril de
2006, declaramos:
1) La Educación Ambiental constituye un proceso por el
cual se adquieren conocimientos que permitan modificar
actitudes y comportamientos individuales y colectivos,
para mejorar las relaciones entre los seres humanos y de
éstos con el entorno. Procura, desarrollar habilidades
para potenciar un desarrollo humano sustentable en la búsqueda
de una mejora sostenida de la calidad de vida de la
sociedad.
2) El proceso de conformación del campo de lo que
actualmente se denomina Educación Ambiental, lleva ya
varias décadas. En ese período, numerosas
organizaciones e instituciones públicas y privadas del
País y del exterior, desde los ámbitos formales y no
formales, y a través de distintos eventos nacionales y
mundiales, han realizado aportes desde distintas ópticas
y disciplinas.
3) La Educación Ambiental debe estar sustentada en el diálogo
entre las ciencias del ambiente y los saberes populares
pertinentes. El abordaje científico de la realidad debe
considerar la complejidad de la realidad y la
transdisciplinariedad con apertura y tolerancia.
4) La Educación Ambiental puede y debe contribuir a la
modificación del actual modelo no sustentable de
desarrollo humano, esfuerzo transformador que debería
estar acompañado de un cambio del modelo económico
hegemónico.
5) Reconocemos que el camino de la Educación Ambiental
tiene dificultades y presenta conflictos de intereses
individuales y colectivos que deberán ser enfrentados y
sorteados para avanzar en una nueva concepción de
educación participativa y contextualizada.
6) La situación que vive en estos días nuestro país y
la región, en torno a problemas tales como: la expansión
urbana, la instalación de las plantas de celulosa y
otros emprendimientos productivos, la pobreza y marginación
socio-espacial, demuestra claramente la importancia de la
Educación Ambiental para la formación de seres humanos
críticos capaces de valorar con fundamentos éticos y
científicos estas transformaciones y conflictos.
7) Existen múltiples experiencias positivas de Educación
Ambiental en el ámbito de la educación formal y la no
formal. Sin embargo, es fundamental promover acciones que
tiendan a multiplicarlas, modificando prácticas y
actualizando currículos. También es necesario promover
la articulación de ambas modalidades educativas,
identificando y aprendiendo de las experiencias puestas
en práctica en distintos lugares del país.
8) La mejor estrategia para incorporar la Educación
Ambiental en el sistema educativo es la transversalidad.
Por ello consideramos imprescindible ambientalizar el
currículo a los efectos de que vaya en sintonía con la
realidad socio económica y ambiental local, regional y
global. Asimismo, creemos necesario que en la formación
terciaria (formación docente y educación superior)
junto a esta transversalidad, se integren ámbitos específicos
a los efectos de formar personas capaces de incorporar
esta visión a su que hacer profesional.
9) La riqueza del Encuentro realizado, el valioso
intercambio producido y los acuerdos alcanzados
demuestran la validez del espacio construido en torno a
la Red de Educación Ambiental y Desarrollo Humano
Sustentable convocada en 2005. Promover la interconexión
entre todos los actores involucrados es imprescindible
para asegurar el fortalecimiento de la Red. Para ello,
convocamos a todos aquellos que coincidan con esta
propuesta a adherirse y sumarse para participar en esta
importante tarea.
10) Ratificamos los conceptos vertidos en el Documento Síntesis
preparatorio de este Encuentro que se ofrece junto a
otros aportes como contribución al Debate Educativo que
se desarrolla durante todo el presente año.
Montevideo -
Uruguay
Abril 2006.
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